Desde hace algunos años, muchas empresas han incorporado diferente tipos de beneficios que se definen bajo el rótulo de “no tradicionales”, para diferenciarlos de otros como obra social, jubilación, maternidad, seguros de vida, vacaciones, automóviles y comedores en planta.
Estas nuevas tendencias forman parte de un sostenido plan y se implementan de una forma integrada para mejorar el clima laboral, fidelizar al personal, ser competitivos en el mercado y por último atraer futuros empleados. Cabe destacar, sin embargo, que si estas medidas no son acompañadas de una sólida cultural organizacional, no llegan a tener los efectos deseados.
Entre los principales beneficios no convencionales, se destacan los siguientes:
- Horarios flexibles: se basa en que no hay un control diario de entrada y salida del personal, sino que se contabilizan las horas semanales.
- Casual day: Permite a los empleados concurrir al trabajo con vestimenta informal.
- Reducción horaria: Consiste en quitar algunas horas en un día en particular (en general los viernes).
- Salud: Descuentos en gimnasios y centros de belleza. En algunas empresas se contratan masajistas para los trabajadores.
Además existen otros beneficios ofrecidos al personal tales como, descuentos en la compra de autos cero kilómetro, restaurantes, entretenimientos, comercios, seguros y en clases de inglés para los hijos.
Si hay un ejemplo paradigmático de empresa que sigue esta nueva tendencia, es sin duda, el caso de Google. El gigante de los buscadores posee unas instalaciones extraordinarias en las que se cuida al máximo a los empleados para que puedan dar lo mejor de sí mismos.
Entre los servicios que brinda a sus trabajadores se pueden enumerar los siguientes: sala de recreo con billares, piscina para hacer deporte, un restaurante en el que se exponen cuadros que han sido pintados por los mismos empleados, sala de masajes para liberar tensiones luego de una dura jornada laboral, vía libre para llevar los perros a la oficina., guardería para dejar a los hijos, entre otros.
La intención aparente de todos estos cambios es desde ya positiva y loable. Sin embargo es vital que perduren en el tiempo y que sean coordinados desde una filosofía corporativa integral. Estos beneficios demostraron que es importante generar un espacio para que la gente disfrute su trabajo, ya que pasa mucho tiempo en él y es fundamental que sea placentero.